martes, 5 de junio de 2012


Supongo que después de todo y todos, de este tiempo que se hizo eterno, unas palabras aquí van a sobrar y a estorbar mas que otra cosa; pero sabes que a veces, muchas veces, la cabezonería me supera, y ya que tela para una pancarta no tengo..
Ambos sabemos que las palabras son palabras y que el viento viene y rápido se las lleva, que cuando intentamos repetirlas ya se nos han escapado y nos quedamos en blanco con esa sensación de no saber que decir. Pero a veces ayudan, no demasiado ni mucho menos lo suficiente, pero por lo menos colaboran a darle un punto de cordura a todo esto.
(...)
Puedo llegar a entender que no sea el momento ni el lugar, pero sabes que me gusta presumir de lo que estoy orgullosa, y créeme que como de tí, de nada. No sirve de nada que a estas alturas te diga la falta que me haces, pero al final va a ser cierto eso que dicen, y cuando estás a punto de perder algo te das cuenta de la necesidad que te produce. 
No te estoy diciendo nada que no sepas, pero acuérdate siempre, de que sin tí no puedo respirar todo lo bien que un cuerpo necesita; y que, a pesar de todo lo que pase, de todo lo que diga, lo que grite, lo que escupa, lo enamorada que estoy de tí no va a cambiar.
Porque el amor no es algo que se marche con el viento como las palabras, ni es algo que se nos escape por la boca en un suspiro.


Perdón por todo lo que te estoy haciendo pasar, y gracias, una vez más, por seguir a mi lado siendo remedio para días grises.

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